ANALISIS DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
Oscar Vidal López Porras
Proceso para diseñar las políticas públicas
· Para analizar o diseñar una política es necesario primero tener bien claro el problema que se pretende resolver; así como las causas del problema y la dimensión del mismo deben quedar definidas.
· Una vez definido el problema se definen los objetivos de la política.
· Posteriormente se analizan las estrategias de intervención para solucionar el problema identificado, lo cual constituye las opciones de política.
· Luego, se fijan criterios que permitan valorar los resultados asociados a cada estrategia de intervención.
· Después se proyectan los resultados o efectos de la intervención.
· Se valoran los costos y beneficios de la política.
· Se realiza la evaluación de la política
· Y finalmente se ejecuta o se implementa la política.
Después de muchas discusiones se puede llegar a definir las políticas públicas como definiciones de los grandes conceptos a los que se orientarán los esfuerzos institucionales y los recursos económicos del gobierno, para solucionar los problemas más sentidos de la sociedad. A partir de ese marco se diseñan los planes, programas y proyectos, fase en la cual no se está exento de complicaciones porque el proceso de planeación sigue teniendo su componente social, donde se manifiestan contradicciones, intereses y distintas visiones.
¿Quiénes son los actores en el diseño de políticas y como se manifiesta su participación?
En el diseño de las políticas públicas los actores que intervienen o participan son desde el presidente de república hasta la sociedad (ciudadanos), quien será beneficiada o perjudicada por la implementación de dichas políticas.
La sociedad está conformada por individuos, familias, empresas, sectores e instituciones. Todos ellos realizan actividades que demandan de bienes y servicios, o también generan trabajo, productos y servicios, a través de las actividades económicas, culturales y de
esparcimiento. Cada uno de estos actores tiene intereses particulares y distintas visiones de cómo mejorar sus condiciones de vida, por ello el primer problema que se enfrenta para diseñar una política pública, es definir la prioridad de las problemáticas percibidas por la sociedad.
La política pública a diferencia de la políticas de gobierno, incorpora la opinión, la participación, la corresponsabilidad y el dinero de los ciudadanos que contribuyen con sus impuestos (Canto, 2000).
Para generar una acción pública local es necesario que la configuración de actores locales evolucione de tal manera que permita avanzar en la construcción de un proyecto común. Es decir, un proyecto que refleje un cierto grado de coherencia en sus intereses y de cohesión entre los actores locales que la promueven, (Cabrero, 2005).
El proceso de formulación de políticas es un juego dinámico entre actores que interactúan en lo que podrían llamarse escenarios. Los principales participantes en el proceso político cubren una amplia gama, desde protagonistas con papeles y funciones asignados constitucionalmente hasta actores de reparto cuya participación está menos definida y más fluida.
En un extremo del espectro se ubican el presidente, el Congreso, los partidos políticos, el Poder Judicial, el gabinete y los gobiernos regionales. En el otro extremo se ubica lo que se conoce en su conjunto como la sociedad civil: las empresas, los sindicatos, la Iglesia, los medios de comunicación, los centros de investigación y la movilización social.
Los partidos políticos, los cuerpos legislativos y los presidentes son los tres protagonistas en el escenario de la formulación, adopción e implementación de las políticas.
La gente conoce mejor que nadie los problemas locales y que tiene una idea de las posibles soluciones, de tal manera que se persigue una “planeación de abajo hacia arriba”, para que no sea el gobierno quien defina las prioridades y se diseñen políticas públicas sin la participación de quienes van a ser afectados de algún modo por las acciones del Estado
Identificar las políticas públicas actuales para el desarrollo rural en México.
Las principales políticas públicas vigentes en México son aquellas que surgieron en el año 2003 cuando se firmó El Acuerdo Nacional para el Campo, en donde se establece una Política de Fomento Productivo y Desarrollo Económico y una Política Social para el Desarrollo Rural Sustentable. Ambas políticas permitirán fortalecer al sector rural como motor de la economía regional y nacional, a través del fomento productivo y el desarrollo económico de las actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras, acuícolas y forestales, así como el apoyo a la agroindustria y a la comercialización de los productos y servicios a lo largo de la cadena agroalimentaria.
La Política de Fomento Productivo y Desarrollo Económico considera un sistema coherente y coordinado de acciones en materia de certidumbre agraria y reordenamiento territorial, organización de productores; fomento y reconversión productiva; diversificación productiva; armonización, congruencia y rentabilidad a todos los segmentos de las cadenas productivas; desarrollo de la economía social en el medio rural; mejoramiento y repoblación del hato ganadero; fomento agroindustrial; defensa del patrimonio marítimo y programa pesquero sustentable; programa de reforestación y recuperación de suelos; capitalización; financiamiento; inversión; seguros; fondos de riesgo, compensación y garantía líquida; fomento a los agronegocios; desarrollo de mercados nacionales y regionales, entre otras acciones.
La Política Social para el Desarrollo Rural Sustentable considerará acciones en materia de superación de la pobreza, educación, salud, vivienda, infraestructura rural, medio ambiente, comunicaciones y transportes, procuración e impartición de justicia, alimentación y nutrición, prevención de desastres naturales, jornaleros agrícolas y migrantes, cultura y recreación, y atención a zonas marginadas, entre otros (DOF, 2003).
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